Consolidación de información financiera en grupos empresariales
Los grupos empresariales que consolidan información financiera suelen hacerlo para cumplir con la normativa contable y/o regulatoria. Esta consolidación, si bien es necesaria y obligatoria, tiene un alcance específico: se basa exclusivamente en información histórica, preparada bajo normas contables estrictas y con un objetivo específico de presentación que no suele ser la generación de información para la gestión.
Por otro lado, muchos grupos empresariales que no están obligados a consolidar toman decisiones estratégicas a partir de información fragmentada. Aunque analizar cada sociedad por separado puede parecer razonable, la falta de eliminación de transacciones y saldos intercompañía distorsiona la lectura del negocio y puede llevar a decisiones mal informadas. Incluso, el propio hecho de no consolidar la información hace perder de vista el tamaño que el grupo ha alcanzado en volumen de ventas, de EBITDA, nivel total de activos o el endeudamiento total del grupo.
La consolidación de información financiera con un enfoque de negocios va mucho más allá del cumplimiento contable. Implica la elaboración de Estados Financieros consolidados históricos, incluyendo los tres estados fundamentales: Estado de Resultados, Estado de Situación Financiera y Estado de Flujo de Efectivo. El propósito es obtener una visión integral del desempeño financiero que permita una toma de decisiones informada. Una vez que la historia ha sido consolidada, esta constituye un punto de partida fundamental para elaborar Estados Financieros Consolidados proyectados y obtener así una visión futura de todos los negocios de ese grupo.
La consolidación financiera con enfoque de negocios brindará a quienes toman decisiones en el grupo empresarial información valiosa, incluyendo:
- Una visión consolidada del negocio para diversos stakeholders: directores, accionistas e inversores.
- Una buena comprensión de los flujos que se generan entre las empresas del grupo, identificando las empresas que aportan fondos y las que requieren fondos.
- Proyecciones para la toma de decisiones estratégicas de inversión, desinversión y reorganización.
- Estimaciones del valor del negocio y del valor para el accionista (a partir del análisis de flujos futuros de dividendos y aportes).
- Insumos para la definición e implementación de estrategias de financiamiento, tanto a nivel del grupo como de cada una de sus compañías.
- Insumos para la evaluación y definición de estrategias organizativas y de reorganización societaria y fiscal, mediante la cuantificación de distintas alternativas y su impacto.
En este artículo explicaremos las etapas necesarias para contar con una herramienta de gestión valiosa para el objetivo buscado.
1. Comprender el funcionamiento del grupo empresarial
Como comentamos en el Capítulo 8: Valuación de grupos empresariales, un grupo empresarial es una estructura compuesta por dos o más entidades interrelacionadas, ya sea mediante relaciones accionariales —control o participación— o a través de mecanismos de coordinación operativa y estratégica. Un ejemplo típico de estos grupos es una sociedad holding que controla muchas subsidiarias o varias sociedades pertenecientes a una misma familia o grupo de accionistas.
El primer paso para consolidar información financiera es comprender en profundidad el funcionamiento del grupo empresarial bajo análisis. Esto implica mapear la estructura del grupo en tres dimensiones:
- Las sociedades jurídicas que lo componen, identificando entidades operativas, patrimoniales, financieras o de servicios internos, así como el rol que cumple cada una dentro de la estructura general del grupo. Asimismo, deben incluirse proyectos que el grupo prevé desarrollar en los próximos años, aun cuando todavía no se hayan constituido como sociedades.
- Las actividades que desarrollan las sociedades, considerando que una misma sociedad puede realizar múltiples actividades y que una misma actividad puede ser desarrollada por más de una sociedad. Ello será importante luego para elaborar y obtener resultados por negocio (independientemente de las razones sociales que desarrollan esas actividades).
- Los accionistas y su porcentaje de participación en cada sociedad, identificando las distintas relaciones de control y participación entre personas físicas y jurídicas.
Si bien este relevamiento puede parecer una tarea sencilla, en la práctica es frecuente encontrar estructuras complejas: sociedades que controlan o participan en otras, actividades que se prestan entre entidades a través de servicios internos – administrativos, contables, de recursos humanos, tecnológicos – y esquemas de integración vertical en los que distintas etapas del negocio se encuentran repartidas en sociedades diferentes.
Esta comprensión inicial del grupo empresarial constituye el punto de partida sobre el cual se construye el proceso de consolidación.
2. Definir el objetivo de la consolidación
En esta etapa, es esencial comprender el objetivo de la consolidación, ya que este funciona como guía para definir el alcance y el foco del análisis. Entre los principales objetivos se incluyen:
- Gestión interna, orientada a construir una herramienta de análisis continuo que permita monitorear la performance financiera – resultados, márgenes, estructura de financiamiento, niveles de inversión – tanto a nivel de grupo como por actividad. Habitualmente, este análisis se realiza a través de las Unidades Generadoras de Efectivo (UGE), reorganizando la información de ingresos, costos, activos y flujos por actividad o línea de negocio, independientemente de la forma jurídica adoptada.
- Procesos de inversión, desinversión y reorganización, donde el foco suele estar puesto en unidades de negocios y/o proyectos específicos, con el objetivo de comprender su capacidad de generar flujos futuros y su contribución al valor total del grupo. Este enfoque resulta especialmente útil para grupos que han crecido de manera acelerada y necesitan identificar la rentabilidad que aporta cada unidad de negocios al total del grupo.
- Valuación del grupo o de una parte del grupo, que requiere construir proyecciones de flujos en función del nivel de participación y control.
- Operaciones de inversión (incluyendo fusiones y adquisiciones), en las que el perímetro suele ajustarse a los activos, negocios o sociedades que efectivamente se adquieren, con independencia de todas las sociedades que conforman el grupo empresarial.
- Operaciones de desinversión (carve-out), en las que se vuelve relevante conocer la situación con los activos sujetos a carve-out y sin estos activos.
En la práctica, una misma herramienta de consolidación puede diseñarse para contemplar distintos objetivos y responder a diferentes preguntas y procesos de toma de decisiones, ofreciendo múltiples lecturas del mismo grupo. Sin embargo, esta flexibilidad debe equilibrarse con la necesidad de mantener un modelo claro, consistente, operativo y sencillo de actualizar.
3. Establecer el perímetro de la consolidación
A partir del esquema del grupo empresarial definido y de los objetivos de la consolidación, resulta necesario establecer con claridad el perímetro de consolidación, es decir, qué sociedades deben incluirse y cuáles excluirse de la consolidación.
4. Elaboración de la consolidación histórica y proyectada en “sí misma”
Esta etapa consiste en transformar la información individual de cada sociedad y proyecto en una visión financiera integrada del grupo, tanto histórica como proyectada:
- Recopilar, analizar y proyectar los estados financieros individuales de las sociedades y proyectos comprendidos dentro del perímetro de la consolidación.
- Elaborar la consolidación histórica y proyectada, combinando activos, pasivos y resultados del holding, sus subsidiarias y proyectos, y analizando el desempeño agregado del grupo. De esta manera, se presentan exclusivamente los flujos, resultados y saldos frente a terceros.
Si bien el valor que aporta esta herramienta es significativo, su implementación presenta una serie de desafíos que deben ser identificados y gestionados desde el inicio para asegurar la consistencia, utilidad y sostenibilidad del modelo:
- Fuentes de información: Uno de los principales desafíos está relacionado con la calidad y homogeneidad de la información de base. En la práctica, es habitual trabajar con estados financieros no auditados, distintos planes de cuentas entre sociedades, niveles de detalle diferentes y dificultades de acceso oportuno a la información, lo que obliga a realizar procesos de normalización y estandarización para preservar la confiabilidad y comparabilidad de la consolidación.
- Fecha de cierre y oportunidad de la información: La consolidación asume una misma fecha de cierre para todas las sociedades, lo que puede generar inconsistencias cuando alguna de las sociedades reporta con retraso, cuenta con ajustes significativos posteriores al cierre y/o realiza los cierres mensuales con menor rigor que los cierres anuales. De esta manera, la consolidación puede llevar a perder calidad en el análisis y requerir el uso de estimaciones y criterios específicos.
- Moneda y efectos inflacionarios: En grupos con operaciones en distintas monedas o en contextos inflacionarios, la consolidación requiere definir criterios claros de conversión, tipos de cambio y tratamiento de diferencias de cambio y ajustes por inflación. Una definición inadecuada de estos criterios puede distorsionar resultados, márgenes y flujos, afectando la lectura de la consolidación.
- Eliminaciones intercompañía y precios de transferencia: La correcta identificación y eliminación de transacciones y saldos intercompañía —ventas internas, préstamos, intereses, garantías y servicios compartidos— es uno de los aspectos más críticos del proceso. Adicionalmente, las políticas de precios de transferencia internas pueden afectar la lectura de rentabilidad por sociedad o UGE.
- Asignación de costos y activos compartidos: En los grupos empresariales es un desafío asignar costos corporativos, servicios internos y activos compartidos entre distintas unidades. Estas asignaciones deben basarse en criterios claros, consistentes y documentados, ya que influyen directamente en la medición de resultados y en la toma de decisiones estratégicas.
- Flexibilidad del modelo: Existe un equilibrio permanente entre la complejidad del modelo de consolidación y el valor que este aporta a la toma de decisiones. Modelos excesivamente sofisticados tienden a ser difíciles de mantener, mientras que modelos demasiado simples pueden no reflejar adecuadamente la realidad económica del grupo; el desafío consiste en diseñar una herramienta lo suficientemente flexible para adaptarse a distintos análisis, pero a la vez simple para que sea operativa y sostenible.
- Actualización periódica y capacidades internas: La consolidación solo genera valor si se mantiene actualizada y “viva” en el tiempo. Para ello, es fundamental contar con una persona o equipo in-house responsable del modelo, con las capacidades técnicas adecuadas para su actualización y modificación, así como un entendimiento integral de la herramienta. La falta de capacidades internas suele llevar a que herramientas valiosas queden rápidamente obsoletas.
Conclusión
La consolidación de información financiera con un enfoque de negocios es una herramienta para entender el grupo empresarial en su conjunto. Permite contar con una visión integrada para comprender cómo se generan y distribuyen los flujos entre las distintas sociedades y unidades de negocio.
Cada grupo empresarial requiere un enfoque de consolidación distinto según sus objetivos: gestión interna, valuación, procesos de inversión o desinversión, entre otros. Alcanzar estos objetivos implica comprender el funcionamiento del grupo, definir el perímetro de la consolidación, organizar la información y elaborar la consolidación histórica y proyectada con un nivel de detalle adecuado, manteniendo un modelo eficaz y operativo al mismo tiempo.
Implementarlo requiere método: homogeneizar fuentes de información, definir criterios claros para el tratamiento de transacciones intercompañía, diferencias de moneda y fechas de cierre, y establecer criterios consistentes para la asignación de costos y activos compartidos. Y, sobre todo, sostenerlo en el tiempo con capacidades internas que mantengan el modelo actualizado.
En EXANTE trabajamos junto a nuestros clientes para diseñar e implementar herramientas de consolidación de información financiera histórica y proyectada que se adapten a la realidad y las necesidades de cada grupo empresarial. Estas herramientas permiten abordar distintos objetivos, dar respuesta a los requerimientos de diversos stakeholders y fortalecer el proceso de toma de decisiones para convertir la información en valor.